“Dignidad y compañerismo”, las claves de Premaat desde su nacimiento

“Dignidad y compañerismo”, las claves de Premaat desde su nacimiento

En el verano de 1944 el entonces Secretario general de la Federación Nacional de Aparejadores, Jaime Carrión González, escribía en la revista de la organización que “Previsión Mutua de Aparejadores [la actual Premaat] será en fecha muy próxima -¡quién lo duda!- un organismo que alcanzará el auge e importancia económica y social como la primera Institución que de esta clase haya en España”.

Más de siete décadas después, Premaat gestiona cerca de 1.000 millones de euros y es una de las mutualidades de previsión social más importantes de España, cumpliendo aquel sueño que empezó con el Socorro Mutuo en el que los mutualistas ponían “un duro” para la familia de cada mutualista fallecido.

El artículo completo, rescatado recientemente por el Blog del Colegio de Aparejadores y Arquitectos Técnicos de Salamanca, tiene pasajes emocionantes, como cuando describe que, más allá de cuidar de los familiares de fallecidos, la mutua será también la protección de “aquellos que siguiendo la misma ruta y suerte no lograron salir victoriosos y sienten la necesidad de la mano amiga que, sin bochornosa dádiva, haga risueña y grata la postrera parada de ilusiones truncadas y penoso trabajo”.

Cabe recordar que, cuando se creó la Previsión Mutua de Aparejadores, los profesionales liberales no contaban con protección social de ningún tipo.

Reproducimos por su lirismo el último párrafo del artículo: “Los que, felizmente, no habrán de necesitar estos sagrados servicios, como aquellos que en su día por sí o por los suyos hayan de necesitarlos, todos sin excepción tenemos un compromiso de honor: el de no sentir el sonrojo de que una Institución creada por y para los Aparejadores languidezca cuando existen tres virtudes en nuestra profesión: DIGNIDAD, SENTIMIENTO, COMPAÑERISMO”.

Setenta y un años después, y tras haber pasado por Premaat más de 56.000 mutualistas, podemos decir que seguimos cumpliendo el compromiso.

Descargue aquí la imagen del artículo recuperado por el Blog del Colegio de Salamanca.

Comentarios Cerrados.